A dos años del homicidio del presidente municipal de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán, la exigencia del Partido de la Revolución Democrática sigue siendo la misma: verdad y justicia, indicó el coordinador del PRD – Guerrero, Celestino Cesáreo Guzmán.
Para Ahora Guerrero el dirigente perredista afirmó que para su Instituto Político el tema de Alejandro Arcos “sigue presente y nuestra exigencia sigue siendo la misma”, en referencia a la falta de resultados en las investigaciones, por parte de las autoridades de justicia.
“Su asesinato, a sólo unos días de haber asumido el cargo, lastimó profundamente a su familia, a nuestro partido y a toda la sociedad guerrerense”.
“Nosotros no vamos a especular ni a señalar culpables sin pruebas. Pero tampoco vamos a aceptar que el paso del tiempo convierta un crimen de esta magnitud en un expediente olvidado. Justicia para Alejandro Arcos”, indicó.
El 6 de octubre del 2024, apenas seis días después de haber asumido el cargo como presidente municipal, el cuerpo decapitado de Alejandro Arcos fue localizado en las inmediaciones de la colonia Villas del Roble; tres días antes su secretario general del ayuntamiento, Francisco Tapia, también fue asesinado.
Según las versiones, Arcos Catalán había pedido a su equipo de seguridad dejarlo solo para ir a una reunión en los pueblos del sur de Chilpancingo. Por la tarde se tenía prevista una actividad del alcalde en la localidad de Tepechicotlán, pero nunca llegó.
Al día de hoy la única persona detenida por el homicidio del alcalde es el capitán retirado del Ejército, Germán Reyes Reyes, quien se desempeñaba como encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad de Chilpancingo; el juicio en su contra sigue sin avances, aunque su defensa ha pedido el sobreseimiento por falta de elementos.

