Desde el 2010 el Ejército Mexicano infiltró a militares en las filas de la normal de Ayotzinapa, reclama abogado; protestan en la zona militar de Chilpancingo
A cuatro días de cumplirse 12 años de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa, padres y madres de los desaparecidos, estudiantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), y otras organizaciones sociales, marcharon en Chilpancingo para reclamar justicia.
Después de las 12 del mediodía, cientos de manifestantes iniciaron una marcha desde el monumento a Nicolás Bravo, al norte de Chilpancingo, hacia el Hemiciclo a Juárez. Durante la movilización los normalistas realizaron pintas en espacios públicos con la leyenda “Nos faltan 43”.
La movilización avanzó por las avenidas Insurgentes, Presidente Juárez y Miguel Alemán, hasta llegar al antimonumento a los 43, ubicado en el Hemiciclo a Juárez, sobre la avenida Lázaro Cárdenas. Los padres y madres de los 43 desaparecidos agradecieron el acompañamiento de las organizaciones durante los últimos 12 años.
Al hacer uso de la palabra, Isidoro Vicario Aguilar, abogado de los padres y madres de los 43 desaparecidos, señaló que a estas alturas ya no quieren marchar más, ni seguir gritando, simplemente los padres quieren encontrar justicia, por lo que exigió a las autoridades correspondientes, reforzar las investigaciones en torno al caso de los 43 desaparecidos.
“Queremos decirles que si hoy nuevamente estamos en estas avenidas no es por gusto. Los padres y madres de los 43 han reiterado que ya no queremos seguir en las calles, que ya no queremos seguir levendando la voz pero a 12 años de la desaparición de los 43 compañeros normalistas, no tenemos información”.
“Como padres y madres sienten el dolor, pero también el coraje de seguir saliendo a las calles para buscar a sus hijos”, indicó Isidoro Vicario Aguilar, quien hace unos meses se sumó como la parte legal visible de las madres y padres, tras la incorporación de Vidulfo Rosales a las filas de la SCJN.
En el antimonumento de los 43, madres de familia y padres de los desaparecidos, iniciaron un mitin, en el cual participaron las organizaciones sociales presentes en la marcha, así como delegaciones de la FECSM, quienes reiteraron la demanda de justicia, esté quien esté al frente del gobierno.
Posteriormente a bordo de una veintena de autobuses, los manifestantes se retiraron después de las 3 de la tarde, hacia el bulevar Vicente Guerrero, justo al exterior de la 35/a Zona Militar, en donde nuevamente los padres encabezaron un nuevo mitin.
En este, Isidro recordó que dentro de las investigaciones de los hechos del 26 de septiembre, se apunta a que un agente de la Secretaría de Defensa Nacional, vigiló en todo momento uno de los autobuses en donde viajaba un grupo de los ahora 43 desaparecidos, y en todo momento avisó a sus superiores del movimiento de los manifestantes en Iguala.
También habló sobre el normalista infiltrado del Ejército Mexicano y reconoció que, al menos desde el 2010, se logró tener conocimiento de que las fuerzas armadas infiltraron a agentes dentro de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, “por eso tuvieron información privilegiada”.
“Debajo del puente del Chipote hubo un elemento del Ejército Mexicano que se dio cuenta de que estaban siendo agredidos los compañeros de Ayotzinapa, y no solo eso, sino que también tomó evidencia fotográfica, por eso el Ejército Mexicano tiene que rendir cuentas”, indicó Isidoro Vicario.
En este contexto, reiteraron la demanda de que la Sedena entregue los más de 800 folios que tiene en su poder y que contienen información relevante respecto a la actuación de las fuerzas armadas tanto la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre del 2014, así como de fechas posteriores.
Durante el mitin, al exterior de la zona militar, normalistas con el rostro cubierto realizaron pintas con leyendas alusivas a la desaparición de los 43 y las exigencias de justicia. La movilización culminó minutos antes de las 4 de la tarde, sin que se registrara ningún tipo de incidentes.
Cabe destacar que al interior del cuartel militar, decenas de agentes de la Guardia Nacional, con equipo antimotín resguardaban las instalaciones militares, ante el riesgo de que las protestas subieran de nivel.

