Esther Deaquino Velázquez acusó que las autoridades no enviaron a tiempo el oficio necesario para ingresar al Cereso de Acapulco, lo que impidió una de las actividades programadas durante la jornada de búsqueda en vida por el décimo aniversario de la desaparición de su hijo.
La integrante del colectivo Memoria, Verdad y Justicia explicó que la jornada de búsqueda en vida concluyó este viernes y formó parte de las actividades organizadas para mantener vigente el caso de su hijo, desaparecido el 14 de junio de 2016 en Chilpancingo, cuando tenía 15 años.
“Buscamos indicios, buscamos cualquier información que nos ayude a encontrarlo. También queremos visibilizar su nombre para que no se olvide, porque él existió, tenía una vida y muchos sueños que le fueron arrebatados”, expresó.
La madre buscadora explicó que este tipo de acciones contempla recorridos por centros penitenciarios y Servicios Médicos Forenses (Semefo), además de la colocación de fichas de búsqueda en espacios públicos para facilitar que la ciudadanía aporte información sobre personas desaparecidas.
Precisó que la visita al Cereso de Acapulco no pudo concretarse porque el oficio de autorización llegó fuera del plazo requerido para el ingreso, por lo que únicamente se realizaron actividades en el penal de Iguala. En Chilpancingo tampoco hubo una nueva pega de fichas, ya que esa labor se efectuó durante una jornada de búsqueda realizada en mayo.
Deaquino Velázquez lamentó que un trámite administrativo impidiera completar las actividades programadas y pidió a las autoridades actuar con mayor responsabilidad para evitar que este tipo de omisiones obstaculicen las labores de búsqueda.
Recordó además que, en los diez años transcurridos desde la desaparición de Luis Giovanni, únicamente se han realizado dos búsquedas específicas relacionadas con su caso, pese a que desde un inicio se informó que fue privado de la libertad y había testigos de los hechos.
“Lo único que queremos es encontrarlos. No buscamos culpables; queremos que regresen a casa”, concluyó.
