Como parte de las diligencias a nivel federal, esta semana padres y madres a los 43 desaparecidos acudieron a las instalaciones de la funeraria San Ángel, en Iguala, actualmente bajo investigación por el caso Ayotzinapa
Un nuevo hallazgo importante se realizó durante esta semana en las instalaciones de la funeraria San Ángel, adjunto al Servicio Médico Forense de Iguala y presuntamente relacionado con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa; autoridades encontraron una bolsa con restos humanos del 2014 y un crematorio clandestino.
De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinillan, durante esta semana se realizó una diligencia en la ciudad de Iguala, específicamente en el predio que ocupa la funeraria San Ángel, como parte de las investigaciones por la investigación de la desaparición de los 43 normalistas en 2014.
De acuerdo con la información de la ONG, en la diligencia participaron el titular de la Unidad Especial de Investigación y Litigio para el caso Ayotzinapa (UEILCA), Mauricio Pazarán, así como el presidente de la Comisión para el Acceso a la Verdad y a la Justicia en el caso Ayotzinapa (COVAJ), Arturo Medina, y más funcionarios.
Entre lo más destacado, es la confirmación de la existencia de restos humanos en bolsas desde el 2014, así como el crematorio irregular, sin embargo ante la duda de las madres y padres de los 43, así como por la experiencia que han tenido con fabricación de hechos del Gobierno Federal, plantearon que sea el Equipo Argentino de Antropología Forense, quien realice los estudios de ADN, “porque no confían en las instituciones gubernamentales”.
“A los familiares les generaron dudas y muchas preguntas los supuestos restos que las autoridades encontraron durante el cateo. “Tenemos experiencia de los engaños del gobierno”, y por eso las autoridades tienen que explicar cómo permaneció la bolsa de restos durante más de 11 años y cómo fue que la encontraron”.
“Para las madres y padres la reunión fue difícil porque las autoridades no priorizan líneas de investigación que las familias y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) consideran clave. Reclamaron que a pesar de que un juez ordenó que el ejército entregue los 800 folios, no se ha hecho. Han dejado las líneas de investigación. Es necesario jalar de los hilos necesarios, pero el hilo más grueso con el ejército no se ha tocado”, señala la misiva.
Durante la revisión del lugar, se explica que los padres y madres de los 43 desaparecidos revisaron todos los espacios, observaron algunos objetos asegurados como prótesis, grasas propias de cuerpos humanos junto al horno clandestino, pero sin indicios objetivos de pistas que lleven al paradero de los normalistas.
Lamentaron que se les haya citado para esta dirigencia, la cual les causaba esperanza pero terminó con una desilusión, Por qué todo el tema quedó a la expectativa y “no hay nada concreto que les ayude a saber de sus hijos”. También, reclamaron que a pesar de la orden de un juez federal, las Fuerzas Armadas en México aún no hayan entregado más de 800 folios con información importante, la cual podría apuntar al paradero final de los normalistas desaparecidos en 2014.
