De acuerdo con testigos, el pasado 20 de agosto arribaron civiles armados con ropa tipo militar y provocaron una balacera en el pueblo
Una nueva matanza tuvo lugar en Guerrero. Este día, cinco personas fueron halladas ejecutadas en el poblado de Coajilotla, municipio de Mochitlán, el cual -junto con Quechultenango- forma parte del bastión del grupo delictivo de Los Ardillos.
De acuerdo con fuentes de seguridad en la región Centro, desde las primeras horas de este domingo, se reportó la presencia de varios cuerpos sin vida en el citado poblado; fue hasta la tarde cuando corporaciones de seguridad acudieron a la zona.
En el lugar, las fuerzas de seguridad pública se entrevistaron con una particular, quien informó que el pasado 20 de agosto, un grupo de civiles armados con ropa tipo militar, arribaron a la pequeña comunidad, ubicada en los límites de los municipios de Mochitlán y Quechultenango.
Los armados preguntaron por el comisario del pueblo y posteriormente se escucharon detonaciones de arma de fuego. Desde entonces, desaparecieron cinco personas del pueblo, entre ellos el comisario.
Este día, los cuerpos de las cinco personas desaparecidas fueron encontrados en el poblado, cubiertos con una hierba verde, con características similares a la de la marihuana. Las fuerzas de seguridad acudieron a la zona a realizar las diligencias de ley y solicitar el levantamiento cadavérico.
El pasado 5 de agosto, entre las localidades de Tolixtlahuaca y Tejerías, en Quechultenango, fueron ejecutadas seis personas, entre ellas había dos decapitados; días después fue publicado en redes sociales los vídeos donde se mostraba el asesinato de las seis personas.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), las víctimas habrían sido parte de la banda delictiva de Los Ardillos, y fueron ejecutados por el grupo de Los Tlacos, como parte de la pugna criminal que sostienen en distintas regiones.
