La reforma busca que ningún ex servidor público gane más de la mitad del salario del presidente; también aplicará a pensiones ya existentes
Chilpancingo, Gro.- Las pensiones altas dentro del sector público tendrán un límite: por unanimidad el pleno del Congreso de Guerrero avaló la reforma constitucional que fija un tope a las jubilaciones de exservidores públicos en todo el país.
Con este cambio, ninguna pensión pagada con recursos públicos podrá ser mayor a la mitad de lo que gana el presidente de la República. La medida aplicará en dependencias federales, estatales y municipales, así como en organismos y empresas del Estado.
El objetivo es frenar casos donde, incluso después de retirarse, algunos servidores públicos siguen recibiendo ingresos por encima de quienes están en activo.
En sesión extraordinaria, la diputada Citlali Calixto Jiménez dio lectura al dictamen en el que se señala que el gasto en pensiones elevadas ha crecido con los años y puede afectar el dinero disponible para servicios públicos, por lo que buscan poner un límite claro y parejo.
La reforma no elimina el derecho a una pensión, pero sí pone un techo para evitar lo que calificaron como excesos financiados con recursos públicos.
También se establece que contratos o acuerdos laborales no podrán saltarse este límite, algo que en el pasado permitió pagos superiores mediante regímenes especiales.
El ajuste alcanzará incluso a pensiones ya otorgadas que superen el nuevo tope, aunque se mantienen excepciones como las Fuerzas Armadas, los sistemas de ahorro individual y las pensiones sociales.
