+ Tras ser atendidas, esterilizadas y rehabilitadas por el Centro de Control Canino, ambas fueron recuperadas de condiciones de abandono y ahora se encuentran listas para adopción responsable
Chilpancingo, Gro.— Mai y La Gorda son dos perritas que se encuentran bajo resguardo del Centro de Control Canino de Chilpancingo, luego de ser rescatadas en distintos puntos de la ciudad y recibir atención integral por parte del personal del centro.
Mai, una perrita de aproximadamente seis meses de edad y talla mediana, fue localizada en las inmediaciones del Hospital General de Chilpancingo en condiciones de desnutrición. Presentaba sarna, dermatitis, así como infestación de pulgas y garrapatas, por lo que fue trasladada al Centro de Control Canino tras un reporte ciudadano.
“Llegó en muy malas condiciones, con problemas severos de piel y parásitos. Aquí se le dio tratamiento médico, alimentación y baños garrapaticidas hasta lograr su recuperación”, explicó Jorge Alberto Silva Camacho, encargado del Centro de Control Canino.
Detalló que, tras varios meses de seguimiento médico, Mai fue esterilizada y quedó lista para adopción. Indicó que no crecería más, que era activa y juguetona, por lo que era adecuada para hogares con patio o jardín.
La Gorda, una perrita de dos años de edad, fue rescatada junto con otros cinco o seis perros en las inmediaciones del rastro municipal, también a partir de un reporte ciudadano por la presencia de una jauría. Al igual que los demás animales, presentaba pulgas y garrapatas y fue ingresada al centro para su valoración y tratamiento.
“A todos se les aplicó el mismo protocolo: revisión médica, desparasitación, vacunación y esterilización, además de manejo para que pudieran ser candidatos a adopción”, señaló Silva Camacho.
El encargado destacó que La Gorda mostró un temperamento tranquilo y dócil, lo que la hizo apta para convivir al interior de un hogar. “Es una perrita muy noble y calmada, ideal para casa”, indicó.
Ambas perritas se encuentran esterilizadas y bajo resguardo del Centro de Control Canino, en espera de ser adoptadas. Silva Camacho subrayó que, en muchos casos, los perros reportados como agresivos no lo eran, y que su comportamiento respondía al trato que habían recibido.
“El comportamiento del perro depende mucho de cómo se le trate. Cuando interactuamos con ellos, la mayoría no presenta conductas agresivas”, afirmó.
Además de Mai y La Gorda, el Centro de Control Canino cuenta con cerca de 28 animales en proceso de adopción, de distintas edades y tamaños, todos bajo seguimiento médico y conductual.
Para iniciar un proceso de adopción, el centro solicita copia de una identificación oficial y comprobante de domicilio, con el fin de dar seguimiento a las condiciones en las que permanecerán los animales.
Fotografías 📸 Antonio Castañón
