+ El escurrimiento de aguas negras en la barranca de Alpuyeca genera malos olores constantes frente al plantel, situación que la dirección ha denunciado en repetidas ocasiones sin que hasta ahora se haya realizado una reparación definitiva.
Debido al escurrimiento de aguas negras en plena vía pública, desde las afectaciones por los fenómenos meteorológicos Ingrid y Manuel, niños del preescolar “Robert Owen” presentan enfermedades respiratorias y estomacales.
La mañana de este martes, la directora del plantel escolar, Julia Oyorzabal, denunció que argumentando falta de presupuesto, las autoridades locales han evadido la petición de embobinar el escurrimiento de aguas negras de la barranca de Alpuyeca.
“Desde el 2013 el drenaje está corriendo por encima. Hemos solicitado atención de parte de la institución y vino una brigada en el mes de diciembre, trajeron máquinas y tubos y por tres días no corrió el drenaje”.
“Sin embargo regresamos de vacaciones y estaba así (sin reparaciones”, explicó la directora del plantel educativo.
Indicó que es a partir de las 10 de la mañana, cuando comienza a hacer más calor, que el olor se vuelve insoportable y ha traído consecuencias negativas en la salud, tanto de los menores, como del personal que labora en la institución.
