+ El número de uniones entre menores de edad en las regiones de la Montaña y Costa Chica, son superiores a lo que se reporta, advierte Cecilia Narciso Gaytan
La titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG), Cecilia Narciso Gaytan, reconoció que el tema de Usos y Costumbres en zonas indígenas de Guerrero, continúan superando -muchas veces- el derecho de las infancias, por lo que persisten matrimonios infantiles en la entidad.
En entrevista, indicó que si bien desde el 2021 se iniciaron las acciones para erradicar el tema de matrimonios infantiles en el estado, ha sido difícil arrancar el arraigo social y cultural que continúa acciones como la venta de niñas, mayormente para matrimonios forzados.
En días pasados, en Ahora Guerrero, se difundieron imágenes de una boda entre menores de entre 11 y 12 años de edad, que habría tenido lugar entre las regiones Costa Chica y Montaña; Cecilia Narciso indicó que el número de bodas entre menores es incluso mayor a la que se reporta oficialmente, porque la práctica persiste y no siempre son documentadas.
“Primeramente debe de estar el derecho a decidir de ellas, antes que los Usos y Costumbres, desde la Comisión de Derechos Humanos, nos hemos articulado, a través del Gobierno del Estado, para generar políticas públicas y llegar en el sector educativo para incidir entre las niñas y adolescentes para que conozcan sus derechos”.
“Que sepan que tienen derecho a decidir. Son los papás los que las llevan a a convenios para poder unirlas en matrimonio”, indicó y precisó que se busca que las menores conozcan que ellas tienen el derecho supremo a la decisión, incluso por encima de sus padres.
Sin embargo, reconoció que es ese último punto el que frena muchas veces las denuncias por venta de niñas, ya que las afectadas se rehúsan a denunciar a sus propios padres; “necesitamos seguir generando cultura para que no se unan e interrumpan su trayectoria”.
Indicó que sí hay mayor fortaleza para erradicar el tema de matrimonio forzado, no solamente en la región Montaña sino en otras comunidades de Guerrero, sin embargo insistió en que hay un fuerte arraigo social y cultural, por lo que se trata de llegar primeramente a los padres para que reconozcan los derechos de sus hijas menores.
