Los casos involucran a personal de seguridad del gobierno estatal, a un funcionario del sector salud y a un trabajador de la UAGro; hasta ahora no hay sanciones ni pronunciamientos oficiales de los hechos
En los últimos 30 días, tres reporteras de la capital del estado han sido agredidas físicamente por funcionarios y trabajadores de gobierno mientras realizaban su labor periodística, en hechos distintos ocurridos durante coberturas informativas y actos públicos.
El primer caso ocurrió el 20 de diciembre, durante el tradicional Paseo del Pendón, cuando la periodista Itzel Urieta fue agredida por personal encargado de la seguridad de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda. La reportera, colaboradora del medio digital En Primer Plano y de un programa de radio en Chilpancingo y otro en Acapulco, buscaba una declaración de la mandataria estatal sobre la realización del evento, el cual estuvo a punto de cancelarse debido a amenazas entre grupos del crimen organizado que operan en la región Centro.
Mientras avanzaba el contingente en el que se encontraba la gobernadora, la periodista intentó acercarse al grupo de reporteros que ya entrevistaban a la mandataria. En ese momento, un sujeto se aproximó por detrás, la tomó por los brazos y la retiró de manera agresiva del lugar. “No puedes estar aquí”, le dijo mientras la empujaba. Itzel Urieta le respondió que únicamente estaba realizando su trabajo; sin embargo, fue ignorada y obligada a retirarse del contingente.
Otro integrante del equipo de seguridad se sumó a la agresión y, en el forcejeo, el micrófono y el teléfono celular de la reportera cayeron al suelo. Como pudo, la periodista levantó sus herramientas de trabajo y se retiró del lugar.
Aunque el hecho fue denunciado públicamente en redes sociales, se desconoce si se inició alguna investigación interna. La periodista informó a este medio que acudirá a la Comisión Estatal de Derechos Humanos para dejar constancia de la agresión.
El segundo episodio ocurrió el 2 de enero, cuando la reportera Yasmín García, del portal En Primer Plano, acudió al hospital del ISSSTE en Chilpancingo para documentar los daños ocasionados por el sismo de magnitud 6.5, que derivó en la evacuación de pacientes hospitalizados debido a afectaciones estructurales.
Ya habían transcurrido varias horas y no existía información oficial por parte de las autoridades del hospital sobre la situación del inmueble, con más de 40 años de antigüedad, que había suspendido sus servicios a consecuencia del movimiento sísmico.
Al observar salir del área de urgencias al director del hospital, quien se dirigía a su oficina, Yasmín García intentó entrevistarlo; sin embargo, Enrique Nava Leyva le dio un manotazo y continuó caminando sin emitir declaración alguna. Reporteros que presenciaron la agresión siguieron al médico, quien se encerró en su oficina resguardado por varios policías privados.
Ni Enrique Nava Leyva ni autoridades del sector ofrecieron disculpas por la agresión, pese a que el hecho fue público y ampliamente difundido en redes sociales.
El caso más reciente es el de la fotoreportera del periódico El Sur, Jessica Torres, quien fue agredida y acosada por René Ramírez, uno de los fotógrafos del rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán, mientras cubría el festejo de cumpleaños del senador Félix Salgado Macedonio en el refugio canino Perritos Felices.
De acuerdo con el testimonio de la fotoreportera, cuando el rector entregaba regalos al senador de Morena, ella se acomodó para captar el momento. En ese instante, el fotógrafo del rector, que se encontraba a su lado, le propinó un golpe en un seno para abrirse paso y tomar fotografías a su jefe. Pese a la agresión directa y a los empujones previos por parte del trabajador de la UAGro, Jessica señaló que inicialmente lo tomó como gajes del oficio. Sin embargo, el acoso continuó y el sujeto volvió a golpearla en el pecho, por lo que ella respondió golpeándolo con su cámara.
El hecho quedó grabado y en cuestión de minutos se viralizó en redes sociales. Posteriormente, René Ramírez la amenazó con golpearla y las agresiones no cesaron. La periodista Itzel Urieta, quien en diciembre también había sido agredida, presenció los hechos y brindó acompañamiento a la fotoreportera hasta que ambas salieron del lugar ante el riesgo que corrían.
Jessica Torres denunció que, a partir de la difusión del video en el que responde a la agresión del trabajador universitario, se ha generado una campaña de linchamiento en redes sociales en su contra, lo que la ha revictimizado y vulnerado nuevamente. Hasta el momento, la Universidad Autónoma de Guerrero no se ha pronunciado al respecto; no obstante, el sindicato de periodistas al que pertenece la fotoreportera advirtió que se movilizarán en caso de que el trabajador de la UAGro no ofrezca una disculpa pública.
