Las cifras de cabezas de ganado infectadas por el gusano barrenador, son muy superiores a las que informaron recientemente las autoridades de Guerrero, denunció Evencio Romero Sotelo, durante una denuncia de abandono del campo por parte del Frente Nacional por el Rescate al Campo Mexicano.
Evencio Romero, líder de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Guerrero, arremetió en contra de las autoridades locales, luego de que se informara que existen 92 casos del gusano barrenador, lo cual calificó como un acto de intentar minimizar un problema de gran magnitud.
“En Acapulco hay más de 500 cabezas de ganado contaminadas y ya está en los 85 municipios, que no vengan a mentirnos a decir que hay 92 casos”.
“Es una emergencia nacional ¿Y qué han hecho? Nada (…) los ganaderos saben cómo curar el ganado, los ganaderos saben qué necesitan, solo necesitan los kits de medicamentos apropiados”, pronunció el activista.
Indicó que derivado de la presencia del gusano, desde el año pasado, hay situaciones que comienzan a afectar de sobremanera a ganaderos y carniceros, como el caso de Tecpan, en la región Costa Grande, en donde por la desinformación se han comenzado a quedar sin trabajo.
“Salen notas amarillistas diciendo que si comen carne de res la gente se va a contagiar del gusano barrenador, eso es falso, el virus entra a través de una herida y por una mosca que deposita los huevecillos, sin embargo esta situación ha provocado una crisis económica”.
El día de hoy, representantes de organizaciones campesinas, algunas de ellas ligadas al PRI, como el caso de Antorcha Campesina y la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos de Guerrero, se reunieron para exigir el rescate al campo guerrerense y denunciar el abandono de los gobiernos estatal y federal.
El presidente estatal del Comité de Palma de Coco, José Ángel Mena, denunció aquí la introducción de productos derivados del coco, de países asiáticos, ha causado la baja venta local, considerando que aquellos países pueden abaratar sus costos gracias a la excepción de impuestos para los productores.
Destacó que en Guerrero 25 mil familias viven de la producción de palma de coco y se cuentan con 80 mil hectáreas, las cuales no han sido renovadas desde hace años, ocasionando que plagas y fenómenos naturales arrasen con sus plantíos.
Indicó que desde el gobierno de René Juárez Cisneros, se estableció un subsidio para este sector, el cual desapareció en esta administración, por lo que buscarán su rescate para usarlo en la modernización del sistema de fumigación, a través de drones.
Con respecto a la situación del maíz, Marco Antonio Reyes Campos, presidente del Sistema Estatal Producto Maíz, señaló que hay una competencia desleal con Estados Unidos, considerando los muchos apoyos que aquel país tiene para con sus productores, lo que obliga en muchas ocasiones a que ellos tengan que malbaratar la tonelada de maíz.
Al igual que el año pasado, exigió atención de las autoridades federales para que se establezcan precios garantía y los campesinos tengan mayor posibilidad de poder vender sus productos a precios establecidos por el gobierno, y con ellos se evite el coyotaje aprovechado mayormente por empresas grandes dedicadas al maíz y derivados.
En su intervención, Dimas Romero, dirigente en Guerrero de Antorcha Campesina, advirtió que de continuar el abandono y el olvido gubernamental, un nuevo modelo de gobierno emanado del campo podría surgir, por lo que se unió a los llamados de atender las peticiones de los campesinos, aclarando que quienes los representan, no precisamente deben de ser campesinos.
Lo anterior, luego de las críticas que el propio Gobierno Federal realizó, respecto a que los manifestantes que se movilizaron a nivel nacional, por el rescate al campo mexicano, no parecían campesinos; Dimas Romero instó a no generar conflictos y dejar a un lado las especulaciones.
