Un nuevo enfrentamiento se habría producido entre pobladores de localidades en la parte alta de la Sierra de Guerrero, entre los límites de Tierra Caliente y Costa Grande, con integrantes del grupo delictivo La Familia Michoacana, que lideran los hermanos Hurtado Olascoaga.
De acuerdo con fuentes de la zona, los enfrentamientos habrían iniciado desde el día viernes, sin embargo por el difícil acceso a la zona, los hechos se conocieron hasta el día sábado por la tarde.
Los hechos habrían ocurrido tras el robo de dos cuatrimotos a dos jóvenes que se encontraban por la zona; pobladores de las localidades altas de la Sierra se organizaron y salieron a buscar a los responsables, ubicándolos a un par de kilómetros, a la altura del crucero de San Antonio, donde había un puesto militar.
De acuerdo con el periódico El Sur, los presuntos sicarios abrieron fuego, ocasionando que los militares se fueran de la zona en lugar de apoyar y responder en apoyo a las localidades; el saldo fue de un herido vecino de la zona, y un desaparecido, que no habría participado en el enfrentamiento.
La zona serrana que en los últimos meses ha presentado un incremento de violencia por la injerencia y amenazas del grupo La Familia Michoacana, es la que conecta a los municipios de Ajuchitlán del Progreso y Coyuca de Catalán, con Tecpan de Galeana y Petatlán, es decir en la zona limítrofe de las regiones Costa Grande y Tierra Caliente.
Tras los hechos de violencia, desde el mes de diciembre se han iniciado operativos por parte de fuerzas de seguridad, particularmente en la localidad de El Durazno, donde recientemente se reveló que los pobladores fueron amenazados con abandonar sus tierras o de lo contrario habría represalias.
Esa zona del estado, representaría una de las zonas tanto de siembra como de trasiego más importantes para grupos delictivos, esto aunado al intento de separación de algunas comunidades, respecto a sus municipios, lo que ha ocasionado la intervención de La Familia Michoacana, en busca de conversar su poderío en la región.
Tras el nuevo enfrentamiento reportado este fin de semana, poblados de la zona baja de la Sierra, han afirmado que los pueblos altos han comenzado con un nuevo desplazamiento forzado, ante la falta de seguridad y para proteger a sus familias.
