El presidente estatal de Morena en Guerrero, Jacinto González Varona, condenó las acciones del obispo emérito, Salvador Rangel Mendoza, por su intervención con grupos del crimen organizado y recordó que “Guerrero es un estado laico”.
“El obispo emérito no puede estar interviniendo en asuntos de interés gubernamental. Para nosotros como partido oficial y gobierno, no es buena señal que un representante de la iglesia católica (…), porque es solamente un representante, no es la iglesia católica”.
El también diputado local de la 63 Legislatura, señaló que desde el inicio de administración estatal, se ha visto una marcada división por parte del obispo emérito de Guerrero, incluso advirtió que podría “tener un trasfondo misógino”.
“Desde el inicio se vio que no le gustó mucho que nuestra gobernadora fuera elegida por el pueblo y empezó con comentarios de esa magnitud que pueden rayar incluso en un trasfondo misógino, que no esté de acuerdo que gobierne una mujer y que él prefiera buscar diálogo con grupos criminales y no que prefiera buscar diálogo institucional con el gobierno”.
El día de ayer, Morena Guerrero lanzó un comunicado rechazando categóricamente las declaraciones de Salvador Rangel Mendoza. En este contexto, Jacinto González explicó que el comunicado se refería a dos temas: uno de ellos la afirmación que hizo el obispo respecto a que en el estado “hay condiciones para que haya un levantamiento del pueblo prácticamente en contra del gobierno porque no hay seguridad”.
Y también por las declaraciones del prelado católico, por su intervención en Taxco y otras zonas de Guerrero para pacificar las zonas a través del diálogo con grupos del crimen organizado.
“Son temas muy delicados, es muy irresponsable de su parte estar metiendo a la iglesia católica en estos temas”.
