Pobladores de la localidad de Yerba Santa, en el municipio de Acatepec, acudieron a las instalaciones del Instituto Guerrerense para la Infraestructura Física Educativa (IGIFE), en donde exhibieron las condiciones indignas de dos escuelas que continúan sin atención de las autoridades.
Por cuarta ocasión, los manifestantes acudieron a Chilpancingo, con el fin de llevar a cabo una nueva mesa de trabajo con autoridades educativas, ante la falda de atención para dos escuelas de nivel básico, que atienden a casi 150 alumnos Indígenas.
Se trata del preescolar “Francisco I. Madero” y la escuela primaria “José Vasconcelos”, en donde la comunidad, junto con los padres de familia, improvisaron aulas de madera y material a su alcance, para lograr espacios.
Sin embargo desde el año pasado se han venido realizando una serie de movilizaciones, con las cuales buscan que se destinen recursos económicos, para la atención de las dos escuelas y se logren espacios dignos.
“La escuela lleva siete años y no tenemos recursos aún. Estudian 80 de niños en la primaria y 60 en el preescolar, pero no tenemos espacios adecuados”, indicó uno de los habitantes.
Aclaró que el día de hoy no se realizó una protesta, como tal, sino únicamente una asistencia a las oficinas del IGIFE, donde en fotografías exhiben las condiciones de las aulas en donde estudian los menores indígenas.
