Luego de haber sido desplazado por amenazas de un grupo delictivo en la región centro, el sacerdote y activista, José Filiberto Velázquez, pidió públicamente apoyo económico para afrontar su actual situación.
A través de su cuenta oficial de Facebook, el dirigente y fundador del Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de la Violencia “Minerva Bello”, reconoció de carecer de insumos esenciales “para la vida diaria”, a raíz de su desplazamiento de Guerrero
“Además de no tener los ingresos ordinarios de estipendios de misas. Así que les solicita respetuosamente y con mucha pena su apoyo”, compartió el sacerdote a través de la red social.
La semana pasada el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, confirmó el desplazamiento del sacerdote Filiberto, a consecuencia de amenazas directas que habría recibido por su labor de pacificador entre grupos del narco.
Más tarde a nivel nacional, el propio José Filiberto Velázquez dio dos pormenores sobre su salida del estado y aunque confió en poder regresar algún día a sus labores eclesiásticas y de activismo, por el momento reconoció que no se encuentra en Guerrero, aunque se encuentra bien.
